Economía y Política

Estados Unidos y la Unión Europea buscan coordinar una reacción ante crisis entre Rusia y Ucrania

El gobierno estadounidense sugirió la retirada de los familiares de sus diplomáticos en Ucrania, decisión que la UE todavía no respalda

Los cancilleres de los países de la Unión Europea (UE) mantienen una reunión este lunes 24 de enero sobre cómo reaccionar ante la crisis entre Rusia y Ucrania, en una jornada que arrancó con una clara opción europea de diferenciarse de Estados Unidos.

En la víspera, el gobierno estadounidense sugirió la retirada de los familiares de sus diplomáticos en Ucrania, gesto seguido por el Reino Unido este lunes pero que, por el momento, la UE no seguirá, en espera de informaciones que lo justifiquen.

"No vamos a hacer lo mismo porque no conocemos ninguna razón específica (...) No creo que debamos dramatizar porque hay negociaciones en marcha", dijo el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell.

No obstante, Borrell recordó que este lunes se sumará a la reunión de cancilleres el secretario estadounidense de Estado, Antony Blinken, por videoconferencia, y espera que el funcionario presente informaciones adicionales.

"Puede ser que el secretario Blinken tenga más información y la comparta con nosotros", dijo.

El domingo, Estados Unidos pidió la retirada de las familias de sus diplomáticos en Ucrania ante lo que denominó "la amenaza persistente de una operación militar rusa".

Al mismo tiempo, apuntó que los ciudadanos estadounidenses que residan en Ucrania "deberían considerar ahora" dejar el país en los vuelos comerciales disponibles u otros medios de transporte.

Este lunes, el gobierno de Ucrania criticó la decisión estadounidense, y el portavoz de la cancillería la calificó de “prematura” y “excesiva”.

Tensión que no cesa

A pesar de sus seguidas reclamaciones, los europeos quedaron por ahora a un costado de las negociaciones directas entre Washington y Moscú, y ahora esperan escuchar de primer mano detalles de esas conversaciones.

Estados Unidos y los países de la UE acusan a Rusia de amenazar con una acción militar de gran escala a Ucrania, ante la acumulación una enorme capacidad militar a lo largo de la frontera común.

Sin embargo, Rusia niega que tenga intención de invadir territorio ucraniano.

El trasfondo de la crisis es la insistencia de Rusia en que sea vetado el acceso de Ucrania a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Hasta ahora, la UE -al igual que Estados Unidos- ha insistido en que adoptará "sanciones masivas" contra Rusia caso decida iniciar una acción militar contra Ucrania.

En la última ronda de diálogo entre rusos y estadounidenses, diplomáticos de Moscú entregaron una carta con una lista de exigencias para desactivar la crisis.

Blinken se comprometió a presentar una respuesta por escrito en una semana, y en el contacto de este lunes deberá discutir los detalles de esa postura con los cancilleres europeos.

En busca de definiciones

Mientras aguardan los detalles de Blinken, los diplomáticos europeos han multiplicado esfuerzos en la última semana para definir las "sanciones masivas" prometidas contra Rusia.

"El proceso de decisión sobre sanciones es complejo", admitió Borrell este lunes.

Peritos de las delegaciones y de la Comisión Europea han preparado una serie de opciones, discutida en la más estricta reserva, como complemento de las medidas adoptadas contra Moscú tras la anexión de Crimea en 2014.

De acuerdo con fuentes diplomáticas, se discuten ideas como una drástica reducción de las compras de gas y petróleo, y hasta severas restricciones para bancos rusos.

Pero la urgencia del caso no parece haberse traducido hasta ahora en un consenso.

Una fuente europea dijo a AFP que "los ministros no tomarán ninguna decisión" en su reunión de este lunes, "porque las sanciones deben permitir reaccionar si pasa algo. En ese caso, la reacción europea será muy rápida".

La adopción de sanciones por parte de la UE exige unanimidad, y los países del bloque están divididos por su diverso grado de dependencia energética.

El líder Hungría, Viktor Orban, por ejemplo, tiene en agenda un viaje a Moscú en febrero para discutir el aprovisionamiento de gas a su país.

"La UE es formada por países, y a veces la visión y los intereses no están perfectamente alineados", dijo un diplomático europeo.

Otro funcionario de la UE que trabaja en las sanciones dijo a la AFP que las enormes importaciones de petróleo y gas de Europa se consideraban una posible opción.