La economía costarricense inicia el 2026 con señales de lentitud. Se prevén un menor crecimiento, un tipo de cambio estable y una inflación baja, en un año marcado por las elecciones, los rezagos de siempre y la creciente incertidumbre internacional
La economía costarricense inicia el 2026 con señales de lentitud. Se prevén un menor crecimiento, un tipo de cambio estable y una inflación baja, en un año marcado por las elecciones, los rezagos de siempre y la creciente incertidumbre internacional