Por: María Fernanda Cisneros.   26 junio
Ed Sánchez, gerente general de Citi Costa Rica, explicó que Citi había invertido en una transformación digital pero que el COVID-19 fue el que los impulsó a probarlo.
Ed Sánchez, gerente general de Citi Costa Rica, explicó que Citi había invertido en una transformación digital pero que el COVID-19 fue el que los impulsó a probarlo.

La liquidez en el mercado financiero es robusta pero la demanda de crédito está ausente, admite Ed Sánchez, gerente general de Citi Costa Rica, a quien EF entrevistó a inicios de junio.

Sánchez, además, afirma que aun con el deterioro de la calificación, Costa Rica mantiene atractivos en el mercado externo. Citi lideró de la última emisión por $1.500 millones, a finales del 2019.

El banco, que atiende a multilatinas, multinacionales, Gobierno e instituciones públicas, invirtió en un proceso de digitalización que resultó ser su respaldo en medio de la pandemia.

¿Es la liquidez el mayor reto para el sector financiero hoy?

Gracias a Dios tenemos un presidente del Banco Central que hasta ahora ha dirigido el barco excelentemente. Él comenzó a utilizar la política monetaria para estimular la liquidez y mejorar las tasas.

La verdad yo diría que no veo ni un problema de liquidez hoy en día. Ese no es el problema en Costa Rica.

Hay bastante liquidez en el mercado, Citi está muy líquido. Somos un banco que los clientes miran como un banco de seguridad y entonces nuestros clientes están confiando en el banco.

El Banco Central en el MIL (mercado integrado de liquidez) tiene bastante dinero para inyectar. (El problema) es más una cuestión de demanda de crédito a estas alturas.

Sé, como parte de la ABC (Asociación Bancaria Costarricense), que todo mundo quiere utilizar la liquidez y expandir el crédito, esa es la idea.

¿Qué pasa con la demanda?

Obviamente con la situación en la que está el mundo, nadie está haciendo loco en ese sentido. Nadie está creando nuevas ideas, ni invirtiendo mucho, ni haciendo nuevas plantas.

Todos están a la expectativa de ver cómo anda todo y esa estrategia es correcta, pero siempre con la confianza de que va a haber luz al final del túnel. Yo tengo mucha confianza de eso.

Ustedes lideraron la emisión de eurobonos del 2019, ¿Costa Rica perdió atractivo con el deterioro de la calificación?

En noviembre, Costa Rica tenía una demanda fenomenal para regresar al mercado. El libro de órdenes que nosotros tuvimos era cinco veces más que la sobresuscripción de $1,5 billones que levantamos.

Era un tipo de inversionistas muy institucional, pero desde California, a Nueva York, a Boston, a Londres, todo tipo de inversionistas tomaron posiciones.

La calificación es un factor muy importante en el precio y en el apetito de estos inversionistas. Lamentablemente la calificación está en B, y se revisó a la baja la perspectiva de Moody’s. Todas esas cosas forman parte del juego de los emisores mundiales y Costa Rica es parte de eso. Pero, a pesar de la calificación, Costa Rica tiene varias ventajas.

¿Cuáles son?

En primer lugar, somos una de las democracias más viejas de América Latina y acabamos de entrar a la OCDE.

Esa es una entrada al club de otro tipo de inversionistas, que en el pasado no podían invertir en lo que llamamos “calificación de no inversión”, pero ahora con la marca de OCDE, esto abrirá otro tipo de inversionistas que ayudará en la próxima visita al mercado internacional.

Es un logro muy importante. Es el primer país de Centroamérica, el cuarto de América Latina, pero el primero con calificación de B. Es un logro muy importante del presidente y del Gobierno.

También, está la bondad de las multinacionales en Costa Rica, ayuda a que los inversionistas internacionales conozcan que el país es distinto, a pesar del rating.

Por ejemplo, nosotros somos el único banco con un centro de servicios en el país, y damos empleo a 2.700 personas. Ya tenemos 13 años y cuando hicimos la inversión comenzamos con 25 empleados.

Otro factor es que somos considerados como un país con mucha sostenibilidad, con mucho verde. Es un tema muy importante para el presidente y para todos los costarricenses que lo tienen en su ADN.

Son elementos que permiten pensar que Costa Rica sí puede continuar accediendo al mercado internacional.

Obviamente los bonos han caído y es parte del mercado, pero la visión es cuáles son las políticas, qué estamos haciendo y lanzarnos en el momento correcto. Obviamente hoy no es el momento correcto.

¿El mercado de bonos sigue muy cerrado?

El mercado en sí comenzó en abril medio cerrado, para todos los países, pero poco a poco va abriendo. Citi ha liderado varias emisiones a este mercado de diferentes países, abriéndose poco a poco.

Hoy en día el mercado está abierto y hay acceso. Existe acceso para Costa Rica hoy, pero yo no recomendaría que salga en este momento porque todavía no es necesario hacerlo.

En 2021 esperamos otro año, diferente al 2020.

¿Cómo ha impactado a Citi la pandemia?

COVID-19 fue una sorpresa para todos, pero la inversión que hemos hecho globalmente en nuestra infraestructura tecnológica funcionó perfecta.

No hemos tenido ningún problema operacional localmente, y tampoco afuera, con nuestros reguladores, con nuestros clientes, ni con el funcionamiento del banco.

En primer lugar está la seguridad de nuestros empleados, viendo cómo están (el 96% en teletrabajo) y asegurando la funcionalidad adecuada.

Obviamente existe una afectación a nuestros clientes. Ellos estaban viendo a ver cómo hacían funcionar su propia empresa y parte de la labor era asegurarles que los podíamos proveer con liquidez en estos momentos, los hemos ayudado bastante para que puedan enfrentar esta situación.

¿Han tenido una demanda importante de renegociación de deudas?

No hemos tenido tanta refinanciación. Claro que sí hay algunos casos, pero los atendemos sin problema y los continuamos apoyando.

Somos un banco que cuida el sector alto de la pirámide y obviamente esas empresas son en teoría más fuertes y las multinacionales también.

¿Cómo están los resultados del banco?

Todo el mundo, todos los clientes y la banca en el mundo están cambiando los objetivos por esta situación, inclusive nosotros. Diría que somos un banco muy especial desde el punto de vista que somos considerados premium, por la fortaleza de capital, nuestros clientes tienen confianza y han recibido bastante liquidez.

A pesar de trabajar en casa, el desempeño local en Costa Rica ha sido fenomenal. Los volúmenes (el tamaño de la cartera de crédito) han aumentado, en comparación al año pasado. Entre diciembre y ahora, estamos 25% más alto. Nadie pensó que se iba a tener este resultado.

¿El covid cambió el concepto de teletrabajo en el banco?

Covid-19 aceleró la transformación digital. Las empresas no sabían todo esto que hoy se necesita. El banco sí sabía, porque nosotros invertimos en una continuación de negocio en esta área, pero nunca la habíamos probado. Ahora lo estamos haciendo y funciona con éxito, con más de 200.000 empleados en el mundo que estamos trabajando desde la casa (son 250.000 en total).

En Citi Costa Rica tenemos en el centro de servicios 2.700 empleados y todos trabajan en casa. En el banco tenemos como 100 empleados y 96 empleados están trabajando desde casa y funcionando muy bien.

La inversión que hemos hecho ahora está pagando de vuelta.

¿Cambiaron el sistema transaccional?

En el primer trimestre, transformamos de principio a fin nuestro sistema transaccional en Citi Costa Rica (CitiDirect). De ahí pueden acceder a todas sus cuentas, en cualquier país, con control y más cercanía de su liquidez y de sus pagos.

Somos el primer banco de Citi, y hay más de 100 Citibanks en el mundo, que hizo esa transformación digital. Somos ahora un banco muy digitalizado, del primer nivel de tecnología, con el objetivo de ofrecer una experiencia al cliente más fácil.