Por: Harvard Business School Publishing Corp..   2 abril
¿Debe renunciar después de un escándalo público?

Cuando su empresa es noticia por las razones equivocadas, ¿debe buscar un nuevo empleo? Para poder averiguarlo, hay que entender los detalles del escándalo: ¿la empresa ha hecho algo para solucionar el problema?, ¿es usted inocente de cualquier acto indebido?, ¿es probable que la publicidad negativa se extinga pronto? Si las respuestas son afirmativas, tal vez no tenga que irse. Muchas empresas sobreviven a los pequeños escándalos, pero tome en cuenta cómo estos pueden afectar su reputación. También debe considerar las expectativas de su trayectoria profesional si le queda: ¿podrá seguir creciendo en su empresa actual?, ¿las repercusiones del escándalo están dañando su nivel de satisfacción en el trabajo? Por otro lado, si las acciones (o la falta de ellas) por parte de la empresa violan su código moral o profesional, quizá quiera adoptar una postura firme y tomar su propio camino. Si decide salirse, prepárese para contestar las preguntas obvias que harán los gerentes de contratación. Prepare un “argumento de ventas” que reconozca el escándalo y le distancie de las acciones indebidas.

Adaptado de “If Your Company Is Going Through a Public Scandal, Should You Leave?”, de Rebecca Knight.

Cómo conseguir un empleo en el área de la docencia

A muchos ejecutivos les llama la atención la idea de impartir clases, ya sea como la oportunidad de tener una nueva profesión o como una actividad paralela. Sin embargo, puede ser complicado conseguir un puesto como profesor. Comience por identificar a quienes lo hacen. Elabore una lista de las personas que conozca en las universidades que le interesan; incluso un contacto modesto podría darle su aval. Si no conoce a nadie en el medio, investigue quiénes son las personas adecuadas con las que puede comunicarse, como los coordinadores de departamentos. Ya que haya averiguado quién es la persona idónea, envíe su propuesta por correo electrónico. Debe incluir una ficha biográfica que exponga por qué sería un buen profesor; sus certificaciones, reconocimientos y publicaciones; y lo que desea enseñar. Utilice las listas de cursos de la escuela para identificar vacíos en el plan de estudios. También tendrá que preparar un currículo y un programa académico. Un currículo es una versión mucho más detallada de su ficha biográfica. El programa debe describir con detalle los temas que cubrirá y el orden en que los enseñará. Puede encontrar ejemplos de ambos en Internet.

Adaptado de “How Executives Can Build a Side Career in Teaching”, de Dorie Clark.

Cómo conseguir un empleo en el área de la docencia
Cómo conseguir un empleo en el área de la docencia
Padres primerizos, elaboren un plan para equilibrar el tiempo de trabajo y de familia

Regresar al trabajo después de tener un bebé puede ser abrumador. Una forma de atenuar el caos es elaborar un plan (con su pareja, si la tiene) de cómo equilibrará el trabajo y la familia. Piense en qué tipo de progenitor quiere ser, cómo quiere que se desarrolle su trayectoria profesional, y cómo se superponen esas dos áreas. ¿Necesitará horarios flexibles para recoger a su bebé de la guardería? ¿Le gustaría trabajar desde su casa algunos días a la semana? ¿Cuáles son sus objetivos con respecto a su trayectoria profesional para los próximos años y cómo los alcanzará? Asegúrese de tomar en consideración también el punto de vista de su pareja. Hablen sobre cuánto tiempo desea trabajar cada uno, en qué momento pasarán tiempo como familia y cómo se conforma su red de apoyo. Ya que tenga un plan, reúnase con su jefe y revisen el plan juntos. Presione para obtener lo que necesita y explique la forma en que seguirá haciendo un buen trabajo para la empresa.

Adaptado de “When Returning to Work, New Parents Should Focus on 3 Things”, de Avivah Wittenberg-Cox.

Tres habilidades del trabajo que también son útiles en casa

¿Su vida doméstica es más caótica que la laboral? Si es así, no está solo, y algunas de las habilidades que emplea en su trabajo pueden ayudarle.

Planear y programar: ¿Tiene problemas para reducir su lista de pendientes? Aparte tiempo en su agenda para las cosas que tiene que hacer (incluso tareas mundanas como lavar la ropa y realizar trámites). Sentirá que tiene más control y se sentirá más productivo.

Tomar decisiones: Tomar decisiones tiene que ver con entender la forma en que sus acciones afectan a otras personas. Para mejorar, preste atención a la manera en que sus colegas reaccionan ante las cosas, y pregúntese (o a ellos) lo que podría hacer que ellos reaccionen así.

Darle prioridad a la gente: ¿En el trabajo revisa despreocupadamente su teléfono mientras está hablando con algún cliente? Claro que no… y nuestras familias merecen el mismo respeto. Trate de prestarles toda su atención a quienes están en casa, incluso después de un día difícil en el trabajo. Eso le ayudará a sentirse más en contacto con quienes más importan.

Adaptado de “To Have a Happier Home Life, Treat It a Little More Like Work”, de Whitney Johnson.

Si la desorganización de algún empleado está provocando problemas, ayúdele a entender por qué

El manejo de un empleado desorganizado puede ser una experiencia enloquecedora, en especial si sus malos hábitos están dañando al equipo. Con el fin de enfrentar este problema, ayude a que su subordinado directo entienda los efectos en cadena que tiene su desorganización. Tal vez casi nunca cumple con las fechas límite, quizá hace que otros miembros del equipo se retrasen o acaso simplemente queda mal con los clientes. Si se describen en detalle las consecuencias de su comportamiento, entenderá el mensaje de lo importante que es mantenerse al tanto de las reuniones, los cronogramas y el correo electrónico. También hable con su empleado sobre las formas de corregir esta situación. Si usted tiene un buen sistema para organizarse, explíqueselo a esta persona. Muéstrele cómo maneja su lista de pendientes y cómo archiva, etiqueta y repasa las cosas. También podría iniciar un debate acerca de la organización con todo el equipo para intercambiar consejos, pero recuerde permitir que las personas sean ellas mismas en la forma en la que abordan el trabajo. Todos somos diferentes, y posiblemente lo que funciona para una persona no funcione para otra.

Adaptado de “How to Manage Someone Who Is Totally Disorganized”, de Rebecca Knight.