Por: Joanna Nelson Ulloa.   9 julio
Como líder de su pyme, le corresponderá tomar las decisiones más difíciles probablemente, pero eso no implica no escuchar la voz de otros miembros de su empresa. (Foto: Shutterstock).
Como líder de su pyme, le corresponderá tomar las decisiones más difíciles probablemente, pero eso no implica no escuchar la voz de otros miembros de su empresa. (Foto: Shutterstock).

Si usted está iniciando su empresa y su meta es contratar trabajadores, debe tomar en cuenta que ellos son uno de los valores más importantes que tendrá su negocio.

Si sus empleados se identifican con su pyme y realizan bien sus funciones, más fácilmente podrá cumplir con sus objetivos empresariales.

Seguidamente, le recomendamos algunas políticas que puede seguir para convertir a su empresa en un buen lugar para laborar.

1-Haga de la comunicación su estandarte

Para evitar malentendidos, siempre es importante que el trabajador esté enterado de qué se espera de él.

Yalile Quirós, directora de la firma de recursos humanos Mind Consulting, recomendó establecer una comunicación frecuente, abierta y transparente con estos.

“La falta de comunicación puede provocar que se hagan retrabajos, lo cual genera costos altos de operación y, además, puede crear una mala imagen ante los clientes”, advirtió Quirós.

Infórmeles previamente qué funciones les corresponden y bríndeles detalles relevantes que puedan facilitar su labor.

Por ejemplo, si algún cliente tiene alguna particularidad y requiere de un trato diferenciado, hágaselos saber.

2-Cree cohesión en el equipo de trabajo

Procure que sus trabajadores se conozcan entre ellos y promueva oportunidades para que se desarrollen vínculos y que se hable de otros temas más allá del trabajo.

Así se desarrollará una mayor unión en el equipo, cooperación y evitará que compitan entre ellos o que se gesten rivalidades.

Busque maneras para que se dé una interacción sana.

Por ejemplo, para ocasiones especiales puede organizar desayunos o almuerzos, en los que cada empleado traiga algo para comer y compartir.

“La falta de comunicación puede provocar que se hagan retrabajos, lo cual genera costos altos de operación y, además, puede crear una mala imagen ante los clientes”. Yalile Quirós, experta en recursos humanos.
3-Reconozca los aportes de sus trabajadores

Cuando su trabajador se esfuerza y hace bien las cosas, no lo deje pasar, reconózcale su buena labor.

De esta forma, se sentirá apreciado y con una mayor motivación para laborar.

"Un comentario positivo hace que la gente se sienta conectada con el equipo", dijo la experta.

Los trabajadores igualmente aprecian cuando se les hace ver en qué áreas deben mejorar, pues eso evidencia que usted está pendiente de las contribuciones que realizan las personas.

4-Ejerza un liderazgo democrático

Como líder de su pyme, le corresponderá tomar las decisiones más importantes y difíciles dirigidas a hacer crecer su negocio.

Pero, eso no implica no escuchar la voz de otros miembros de su empresa.

Cuando deba tomar una disposición en determinada área, consulte a sus trabajadores, escuche su voz.

Al considerar otras opiniones, esto puede ayudarle a prevenir errores.

5-Asegúrese de entrenar a su personal

Al tener un negocio más pequeño y que está empezando, quizás no siempre pueda contratar a los trabajadores más experimentados y con múltiples títulos que acrediten sus competencias, pero sí a aquellos con una buena actitud para trabajar.

¿Cómo puede compensar la falta de experiencia?

Capacitando a su personal constantemente: cree protocolos y manuales que detallen qué acciones deben tomar los trabajadores ante determinadas circunstancias.

Esto aplica especialmente para pymes enfocadas en producir bienes o de servicios.

6-Ofrezca incentivos emocionales

Al ser una pyme, puede que suceda que el salario que ofrezca no sea precisamente el más alto del mercado.

Sin embargo, existen otros tipos de salarios que también motivan a los trabajadores, como el llamado salario emocional.

Este está ligado a otorgarles cierta flexibilidad y libertades. Por ejemplo, dejarlos salir más temprano determinado día para realizar mandados o para asistir a la reunión en la escuela de sus hijos.

Según Quirós, este tipo de incentivos promueven la confianza entre el empleador y el trabajador e impide que este último invente excusas o mienta cuando requiere de algún permiso.