Por: Manuel Avendaño Arce.   29 mayo
Entrevista con Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa. Fotografía: Jorge Navarro.
Entrevista con Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa. Fotografía: Jorge Navarro.

A pesar de que el opositor Partido Liberación Nacional (PLN) se mantiene muy cercano al oficialista Partido Acción Ciudadana (PAC) en el Congreso, la bancada verdiblanca no está inmersa en ninguna forma de cogobierno.

Al menos esa es la posición de Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa y exjefe de la fracción liberacionista, quien sostiene que para cogobernar se deben asumir cargos en el gabinete, como lo hizo el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), o presidencias ejecutivas, como ocurrió con el Frente Amplio (FA).

Benavides no se guarda nada y dispara un primer dardo al asegurar que hay partidos que se sienten “apenados” por sumarse al gabinete del presidente Carlos Alvarado, algo que el PLN rechazó en mayo del 2018 para ejercer control político desde el Congreso.

Sus prioridades al mando del primer poder de la República son la aprobación de los eurobonos que le urgen al Ejecutivo, aunque únicamente $1.500 millones para un año, además de una serie de proyectos de ley para reactivar la economía y encaminar al país hacia su ingreso a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Esta es la entrevista que EF le hizo al nuevo jerarca del Congreso.

Nueva dinámica legislativa

—El acuerdo que permitió constituir el nuevo Directorio Legislativo nuevamente crea un bloque de 35 votos y es similar al del año pasado. ¿Buscaba usted proteger esa base de votos en el Congreso?

—La idea es sostener una base de legisladores que puedan hacer el tránsito de los proyectos de ley más viable y más acelerado en la Asamblea Legislativa. Esperamos contar, igualmente, con el concurso de diputados y diputadas que no conformaron ese acuerdo, pero que estamos seguros de que igual gustan de la agenda que prácticamente no es ajena a ninguna fracción legislativa. Fácilmente legisladores de la Unidad o independientes podrían sumarse a los temas que pusimos ahí.

—¿Pero tendrán prioridad los diputados y fracciones que suscribieron el acuerdo?

—Claro está que nuestra prioridad está enfocada en trabajar con mucha intensidad, iniciando con los miembros de ese acuerdo del 1.° de mayo, pero sin excluir a los compañeros y compañeras que no participaron de él.

—Los grandes perdedores del 1.° de mayo fueron el PUSC y los independientes de Nueva República. ¿Cómo planea acercarse a estos grupos?

—Ya comenzamos a hablar de proyectos de ley que son comunes para los efectos de ellos también: los proyectos que tienen que ver con transformaciones importantes en el empleo y la educación, como la formación dual o el teletrabajo; ahí no deberían existir profundas diferencias con ellos. Es una agenda que viene caminando desde el año pasado y en la que vamos a poder coincidir. Yo tengo confianza en que, sobre los ejes temáticos, no habrá problemas.

—Después de 17 años de multipartidismo, finalmente se construyen acuerdos entre varias fracciones, pero la gente los señala como cogobierno. ¿Cuál es la diferencia?

—Primero, el cogobierno se construye en el Poder Ejecutivo, fundamentalmente, y eso ya lo hicieron el Partido Acción Ciudadana (PAC), el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y el Frente Amplio desde el 1.° de mayo pasado mediante un acuerdo que colocó a personas de sus partidos dentro del Consejo de Gobierno, en las juntas directivas de las entidades, en las presidencias ejecutivas y en las embajadas. De manera que eso es lo que en cualquier parte del mundo se conoce como un cogobierno y ellos lo son, aunque intenten disimularlo.

“En el caso del Partido Liberación Nacional (PLN) nosotros rechazamos ir al Ejecutivo; nos habían ofrecido incluso una cuota de ministerios a cambio de que conformáramos ese cogobierno. Preferimos, desde la oposición, tener la libertad de hacer el control político tan intenso como lo queramos, pero, además, colaborar en todos los proyectos de ley que creemos que son buenos para el país”.

—La fracción del PUSC puso en marcha una fuerte estrategia para desmarcarse del Gobierno y eso le costó quedarse fuera del directorio.

—Creo que hay partidos políticos que se han sentido apenados de haber integrado el Gobierno. Pienso, además, que se equivocan porque, si tomaron la decisión de ir a Gobierno, deberían más bien de trabajar intensamente en los objetivos que les plantearon a los costarricenses.

“Esta conducta denota también una gran falta de madurez política, porque este es un país que se mueve multipartidistamente ya desde hace mucho tiempo y va a ser muy difícil, en el futuro cercano, encontrar un partido político que por sí mismo pueda ganar una elección en primera o segunda ronda y que pueda gobernar en solitario. Estamos en una política triangular en donde uno conversa con gente de distintos grupos y de distintas ideologías para poder construir soluciones”.

Agenda de proyectos económicos

—¿Le pondrá plazo a la aprobación del proyecto de eurobonos?

—Lo que hicimos con la reforma fiscal fue aprobar una moción 208 bis con más de 38 votos; esa es la única forma de poner un plazo especial. En este caso, ni eurobonos ni ningún otro proyecto de ley nuevo tiene 38 votos o una vía rápida. El único que hoy se tramita mediante vía rápida es el proyecto de huelgas y ya lleva varios meses. El proyecto de eurobonos hoy está en la vía ordinaria en la Comisión de Asuntos Económicos y está próximo a dictaminarse. Francamente, yo esperaría que no resulte necesario ponerle una vía rápida para que lo aprobemos ojalá en junio o julio.

—¿Va a propiciar la aprobación del proyecto que impulsa la bancada del PLN para una única emisión de $1.500 millones?

—Creo que es una construcción entre todos porque no hay ningún partido que tenga, por sí mismo, la fuerza de imponer una posición determinada. Yo sí voy a procurar que ese acuerdo se encuentre lo más rápido posible.

—Cuando el PLN gobernó en 2012, la Asamblea aprobó eurobonos por $4.000 millones para cuatro años ($1.000 cada año). ¿Por qué su fracción insiste en un proyecto que obligaría al Ejecutivo a pedir autorización cada año?

—Son dos momentos históricos distintos. Cuando al Gobierno de Laura (Chinchilla) le aprobaron los eurobonos, los diputados de oposición acaban de rechazarle, en buena parte, el plan fiscal, y los que ayudaron (...). Pues, finalmente no resultó, porque se cayó en la Sala Constitucional.

“En aquel momento ya no había ni siquiera plan fiscal, es decir, los remedios alrededor del problema fiscal eran muchos más escasos que los que tiene a mano hoy el Gobierno”.

—¿Por qué ahora solo están dispuestos a aprobar una única emisión de $1.500 millones?

—Nos parece que la emisión de $1.500 millones es la solicitada para el primer año por parte del Ministerio de Hacienda. Entendemos que sería un monto suficiente y quedaríamos en la disposición de considerar otras emisiones en los próximos años, esperando, por parte del Ejecutivo, racionalidad y austeridad en el gasto, lucha contra la elusión y la evasión fiscal, y una aplicación estricta de la regla fiscal.

Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa, conversó con EF el pasado jueves 16 de mayo sobre sus planes de trabajo al mando del Congreso. Fotografía: Jorge Navarro.
Carlos Ricardo Benavides, presidente de la Asamblea Legislativa, conversó con EF el pasado jueves 16 de mayo sobre sus planes de trabajo al mando del Congreso. Fotografía: Jorge Navarro.

—Como jefe de fracción del PLN, usted insistió en el compromiso del Gobierno para presentar el proyecto de empleo público. ¿Le satisface el texto que envió el Ejecutivo?

—Hace falta discutirlo y creo que es prematuro hablar del fondo o de una satisfacción alta o baja de ese proyecto. Su discusión comenzará pronto; estoy seguro de que será intensa. Creo que deben ser llamados a la comisión todos los actores sociales y económicos correspondientes para tener una impresión amplia antes de tomar decisiones.

—¿Cuáles son los proyectos puntuales que están en la agenda legislativa para reactivar la economía y que usted retomará como presidente del Congreso?

—Considero muy importante el de jornadas laborales 4/3 planteado por la diputada Ana Lucía Delgado. Creo que hay otros proyectos, como el de alianzas público-privadas, que presentó Silvia Hernández, el de capital semilla de Karine Niño, que ya fue aprobado en primer debate. Estos son proyectos que están dirigidos a promover una reactivación económica buscando mejores condiciones para la empresa privada y la inversión.

Futuro en el Congreso

—¿Cuál es el plazo para aprobar los proyectos que hacen falta para que Costa Rica logre su ingreso a la OCDE?

—Hay que hacer un uso inteligente del recurso que tenemos y me refiero a que ya existe una comisión especial en el Congreso para ver los proyectos de ley que están ligados al ingreso del país a la OCDE. Considero de primer orden la tarea de ingresar a la organización. Dimos los primeros pasos, planteamos nuestra solicitud para tener la oportunidad de acceder a la OCDE en el gobierno de Laura Chinchilla y, desde entonces, le hemos dado un seguimiento cercano, creyendo que debía moverse. La ventana que existe para acceder a esta organización se viene cerrando. De aquí al año entrante tenemos que tener aprobada una cantidad extensa de legislación, y yo procuraré que eso suceda a tiempo.

—Usted es el primer presidente que trabajará con el nuevo reglamento legislativo. ¿Cómo cambia la dinámica legislativa?

—Ya ha habido problemas por la interpretación del nuevo reglamento (…). Incluso tengo pendiente una reunión con personal de la Asamblea Legislativa para revisar el buen entendimiento de las reglas nuevas, porque afecta el funcionamiento de varios departamentos que tienen que acompañar a los diputados en las comisiones y en el plenario, pero que también tienen que darles seguimiento a plazos, publicaciones y a detalles del reglamento.

—Usted dijo que este año va a ser más complicado por las elecciones municipales y por las fisuras internas en las fracciones. ¿Cómo va a manejar este nuevo escenario para mantener el ritmo de productividad del plenario?

—Yo prefiero calidad sobre cantidad, pero si fuera posible aprobar tantos proyectos de ley como sean necesarios para que el país avance, estaré más que contento. Se puede lograr con mucho diálogo, con mucho esfuerzo y con mucha paciencia.

“Los partidos políticos estamos obligados a seguir demostrándole al país que vinimos a la Asamblea a trabajar en favor de la gente, no a favor de un partido o de una sola bandera, y eso es lo que debe prevalecer por encima de todo. Aún es muy temprano para entrar en un ciclo político que destruya las justas aspiraciones de los costarricenses en cuanto a los proyectos de ley”.

—Carolina Hidalgo se puso como metas la aprobación de la reforma fiscal y la modernización del reglamento legislativo. ¿Cuáles son sus dos proyectos de ley meta?

—Tengo más de dos, pero cuando lo menciona creo que hay una agenda que pasa por teletrabajo, por educación dual, por jornadas laborales 4/3, por gobierno digital, por apurar el paso en reformas constitucionales; obviamente, por el proyecto para brindar seguridad jurídica en materia de huelgas y en la legislación OCDE, que es necesaria para que Costa Rica se mantenga en posibilidades de seguir haciendo los mejores negocios con los países más poderosos económicamente en el mundo democrático.

—¿Cómo va a abrir espacios para las reformas constitucionales?

—Les he planteado a los jefes y jefas de fracción la necesidad de que trabajemos más en relación con las reformas constitucionales. La Asamblea solo dedica unos minutos a la semana a tramitar estos proyectos. Hay que hacer lectura completa de estos textos en el plenario y, además, hay que pasar por un proceso de admisibilidad antes de comenzar a ver una iniciativa en comisión y, luego, verlo en el plenario solo los miércoles y durante una hora. Es decir, un proyecto puede no pasar nunca.

“Hay proyectos relevantes haciendo cola que no tienen ni siquiera lectura o admisibilidad. Entonces, hemos planteado la posibilidad de que los miércoles por las mañanas sesionemos de forma extraordinaria en plenario por varias semanas para iniciar el camino”.

—¿Cuáles reformas constitucionales?

—Estamos tratando de concertar la agenda, pero le menciono algunos: la reforma constitucional para incorporar los presupuestos plurianuales, el proyecto de estabilidad económica y regla fiscal, el de inclusión del concepto de discapacidad, la introducción del agua como un derecho humano y, finalmente, nos interesa iniciar el procedimiento de la reforma al mecanismo de elección de diputados. También la reforma para acortar el período entre la primera y segunda ronda en las elecciones presidenciales.